ARGENTINA (Pulso) — Argentina fue sede del Congreso Americano de la FIA. El país volvió a albergar el evento tras varios años de ausencia en la agenda internacional del automovilismo.
El respaldo llegó de varios frentes. Según el titular del Automóvil Club Argentino, organizador del encuentro, participaron el presidente Javier Milei, su gabinete, el Jefe de Gobierno porteño y gobernadores.
El repunte del interés coincide con el ascenso de Franco Colapinto en la Fórmula 1. Sus carreras dominicales y un roadshow en Palermo reactivaron el entusiasmo popular por el deporte motor, según el ACA.
La expectativa se traslada ahora a la infraestructura y la «marca país». El objetivo declarado por el ACA: recuperar categorías como la F1, el Rally, el WEC y el W2RC.
El titular del ACA pidió «trabajar unidos los argentinos» para lograrlo. No se detallaron montos, plazos ni compromisos presupuestarios en el discurso.
En desarrollo: el ACA plantea el proyecto como plataforma para formar deportistas y recuperar prestigio internacional, sin mención de subsidios estatales.
El dato clave para el lector de mercado es lo que no se dijo: no hay anuncio de fondos públicos comprometidos. El respaldo oficial fue político, no financiero, algo que distingue esta apuesta de otras iniciativas estatales del pasado.
Si Argentina vuelve a atraer al gran automovilismo mundial, será por la combinación de un piloto que reabrió la puerta y una gestión que, al menos en el discurso, delega en la iniciativa privada y la inversión el peso de la reconstrucción. El desafío ahora es que la infraestructura y el clima de negocios acompañen la ambición declarada.


