ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. La Cámara de Diputados debate esta semana el proyecto de adhesión de Argentina al PCT, el Tratado de Cooperación en materia de Patentes administrado por la OMPI.
Argentina es el único país del G20 que no integra el tratado. En América Latina, solo Bolivia, Paraguay y Venezuela tampoco están adheridos. El PCT reúne hoy 158 Estados contratantes.
El tratado no otorga patentes. Simplifica y unifica los trámites de solicitud internacional para personas, universidades, centros de investigación y empresas.
El compromiso con Washington
Según el texto de la Orden del Día Número 88, la reactivación del debate «se encuentra directamente vinculada al entendimiento comercial alcanzado entre la República Argentina y los Estados Unidos». El anexo III, artículo 1.9.2 de ese acuerdo fijó como plazo el 30 de abril de 2026 para someter el tratado al Congreso.
Tres dictámenes, una fractura
Las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto, de Legislación General y de Industria emitieron tres dictámenes distintos. El punto de quiebre: el Capítulo II del PCT, que establece un examen preliminar internacional opcional sobre patentabilidad.
El Artículo 64 del tratado permite adherirse con reserva expresa sobre ese capítulo. El Dictamen de Mayoría propone exactamente eso: adhesión parcial, sin adoptar el Capítulo II. El proyecto ya pasó por el Senado con esa reserva.
En el trasfondo, laboratorios multinacionales y nacionales defienden posiciones opuestas, según consigna Amcham.
Lectura editorial
La adhesión al PCT es una señal de apertura al mercado global de la innovación. Que Argentina sea el único G20 ausente no es una distinción honorable: es un costo concreto para inventores, universidades y empresas que buscan proteger creaciones en el exterior.
El libre mercado de ideas requiere reglas claras y accesibles. Simplificar el acceso a patentes internacionales reduce la burocracia y atrae inversión. El compromiso asumido ante Estados Unidos añade urgencia. La reserva sobre el Capítulo II es un punto técnico legítimo; lo que no tiene defensa es seguir fuera del sistema.


