ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Adecoagro cerró la compra de una planta de azúcar, etanol y energía renovable en Mato Grosso do Sul, Brasil. El precio: USD 148 millones. La vendedora es el Grupo Raízen, asociado a Shell.
La usina adquirida se llama Caarapó. Incluye caña propia y contratos de abastecimiento con terceros. La empresa ya opera las plantas Angélica e Ivinhema en la misma región.
El CEO Mariano Bosch afirmó que la adquisición «refuerza nuestra posición como uno de los productores más eficientes de la industria». Renato Junqueira Pereira, vicepresidente del negocio de Azúcar, Etanol y Energía, la calificó como «una extensión natural de nuestra plataforma industrial en Mato Grosso do Sul».
El contexto es favorable. Brasil elevó el corte obligatorio de etanol en naftas al 32% y proyecta alcanzar el 35%.
Adecoagro cotiza en la Bolsa de Nueva York. Desde abril de 2025, su accionista mayoritario es el Grupo Tether —emisor del USDT— con el 70% del capital, tras invertir más de USD 615 millones.
La empresa también controla Profertil, única productora nacional de fertilizantes con 1,3 millones de toneladas anuales de urea. Además, participa en la puja por activos de SanCor: seis plantas y marcas valuadas en USD 52,1 millones, bajo revisión judicial en Rafaela.
En paralelo, Raízen acordó vender sus activos en Argentina —refinería de Dock Sud y 894 estaciones Shell— al grupo suizo Mercuria Energy por USD 1.420 millones.
En desarrollo.
La operación ilustra un principio simple: el capital privado fluye donde las reglas son predecibles y los mercados crecen. Adecoagro expande; Raízen se retira. Esa divergencia no es accidental. Brasil ofrece un marco de biocombustibles con metas claras; Argentina todavía debate elevar los cortes de bioetanol al 15% vía iniciativa legislativa. Mientras la burocracia delibera, la libre empresa ya tomó posición.



