ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Washington — El intento de aprobar la Protect College Sports Act antes del receso de agosto fracasó en la madrugada del sábado. Los senadores Ted Cruz (R-Texas) y Maria Cantwell (D-Wash.) no lograron el consentimiento unánime necesario para llevar el proyecto a votación.
La presión fue máxima. El presidente Donald Trump instó a los legisladores a permanecer en Washington. Aides y senadores fueron convocados de regreso al Capitolio pasadas las 2 a.m. El impulso, sin embargo, se agotó antes del amanecer.
«Mientras estamos decepcionados de no haber podido terminar esta semana, aseguramos un voto garantizado en septiembre», dijeron Cruz y Schmitt en un comunicado conjunto emitido en la madrugada del sábado.
Los senadores añadieron que esperan que Trump firme el proyecto «en un día de partido universitario en el otoño».
El proyecto ganó tracción notable la semana pasada. La SEC y el Big Ten votaron su respaldo a la legislación bipartidista hace apenas siete días. Eso generó expectativa de que el texto llegaría al Senado antes del receso congressional.
El viernes, con el plazo encima, una serie de enmiendas fueron presentadas por senadores que buscaban modificar el texto. Las negociaciones se extendieron durante horas sin resultado definitivo.
Cruz y Schmitt subrayaron el apoyo de «casi todas las conferencias del país, las HBCUs y el comité de deportes olímpicos».
El proyecto busca regular el mercado de derechos de nombre, imagen y semejanza (NIL) en el deporte universitario. También tiene implicaciones directas para la participación de atletas transgénero en competencias femeninas.
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El fracaso de agosto no es una derrota definitiva, pero sí un recordatorio de los límites del Capitolio cuando el reloj legislativo manda. La coalición bipartidista existe; el respaldo presidencial está confirmado; las grandes conferencias ya se alinearon. Lo que faltó fue disciplina de proceso.
Pulso Global observa que el voto de septiembre llega con más presión política acumulada. Cada semana sin regulación es una semana en que el caos del NIL sin reglas claras perjudica a los atletas, las instituciones y la libre competencia ordenada. El otoño universitario será el escenario.



