ARGENTINA (Pulso) — El Gobierno de Estados Unidos ratificó el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos firmado con Argentina en febrero. Así lo informó el vocero presidencial Adrián Ravier.
La acción final de la Sección 301, publicada por Washington, no introdujo ninguna excepción. Argentina quedó sujeta a aranceles de hasta el 10%.
La nueva política arancelaria alcanza a 60 socios comerciales. Comprende el 99,4% de las importaciones estadounidenses.
Chile, Colombia, Perú y Uruguay enfrentarán tasas del 12,5%. Brasil, según la fuente, quedó alcanzado por aranceles de hasta el 37,5%. La diferencia frente a Argentina: 27,5 puntos porcentuales. La administración de Lula no firmó acuerdo de reciprocidad con Washington.
La decisión preservó la exención concedida en febrero a 1.675 productos argentinos. Ninguna de esas posiciones recibirá el nuevo gravamen. Además, se incorporaron 93 posiciones con arancel cero exclusivamente para Argentina.
La cuota de 100.000 toneladas anuales de carne vacuna se mantuvo intacta. Ambos gobiernos continúan negociando el acuerdo definitivo.
La negociación fue coordinada por la Cancillería, encabezada por Pablo Quirno. El Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo junto con Pablo Lavigne, desarrolló el trabajo técnico. El Ministerio de Desregulación, liderado por Federico Sturzenegger, intervino en los aspectos regulatorios.
Lectura de Pulso Global. El resultado es concreto: Argentina accede al mercado más grande del mundo con las menores barreras arancelarias de la región. La libre empresa exportadora argentina gana competitividad real frente a rivales directos. El contraste con Brasil es elocuente: quien negoció, pagará 10%; quien no lo hizo, pagará 37,5%. El costo de ignorar la diplomacia comercial lo absorben los productores brasileños, no los argentinos.


