VENEZUELA (Pulso) — Caracas. Las autoridades venezolanas elevaron a 4.333 los fallecidos por los terremotos del 24 de junio. La cifra representa 215 muertes más respecto del reporte anterior, según informó Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional.
Los sismos fueron de magnitud 7.5 y 7.2. Afectaron el centro de la costa norte del país.
El balance oficial registra además 16.740 heridos. Un total de 18.437 personas permanecen en refugios provisionales. Las autoridades señalan que 86.794 familias recibieron atención de emergencia.
En infraestructura, 856 edificios sufrieron daños. De ellos, 190 colapsaron o quedaron con daños irreparables. Las autoridades estiman que se necesitarán 25.000 nuevas viviendas.
Desde el inicio de la emergencia se rescataron 6.462 personas. Se distribuyeron más de 9.766 toneladas de alimentos. Actualmente operan 2.422 rescatistas internacionales y 31.837 efectivos movilizados.
Rodríguez informó que 315 cuerpos permanecen sin identificar. Las autoridades realizan análisis de ADN y registros odontológicos. Se han registrado 1.202 réplicas desde los sismos principales.
Las primeras 200 viviendas para damnificados serán entregadas la próxima semana, según el anuncio oficial. Continúa un censo biométrico para coordinar ayudas y soluciones habitacionales.
Desde Pulso Global: la magnitud de la catástrofe —más de 4.300 muertos y 17.000 desplazados— exige transparencia total en la gestión de recursos. En un país con instituciones debilitadas y economía intervenida, la pregunta es quién audita el destino de la ayuda internacional y si las 25.000 viviendas prometidas llegarán sin captura política. La libre empresa y la cooperación técnica independiente, no el aparato estatal, son la garantía más eficaz de reconstrucción real.


