VENEZUELA (Pulso) — Caracas — Confirmado. Delcy Rodríguez, encargada del gobierno venezolano, promulgó la nueva reglamentación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. El acto oficializa la reforma aprobada por la Asamblea Nacional en enero.
El nuevo marco flexibiliza los requisitos para asociaciones con capital privado. Simplifica procedimientos administrativos. Incorpora garantías jurídicas para inversionistas nacionales y extranjeros.
Durante la promulgación, Rodríguez afirmó que la reforma representa «una etapa de modernización» para la industria. Según la funcionaria, el objetivo es incrementar la producción de crudo y fortalecer la capacidad operativa de PDVSA.
Las autoridades no difundieron el texto completo del reglamento. Tampoco detallaron todos los cambios específicos incorporados.
La reforma es el ajuste más profundo a la legislación energética venezolana desde la Ley Orgánica de Hidrocarburos de 2001. Durante más de veinte años, el régimen mantuvo control amplio sobre la explotación petrolera. PDVSA operó con papel predominante y el capital privado quedó limitado.
La industria petrolera sigue siendo la principal fuente de ingresos del país. En años recientes sufrió caída fuerte en producción. Los factores: problemas operativos, falta de inversión, sanciones internacionales y deterioro de infraestructura.
En desarrollo.
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Lectura editorial. La apertura forzada al capital privado confirma un principio que el chavismo negó durante dos décadas: el Estado solo no puede sostener la industria. La libre empresa llega no como convicción, sino como tabla de salvación para un aparato estatal que hundió la mayor reserva petrolera del mundo.
El dato clave es la opacidad: sin texto completo ni detalles publicados, las garantías jurídicas prometidas a los inversionistas son, por ahora, solo palabras de una administración sin credibilidad institucional. El mercado exigirá más que un acto de promulgación.


