PERU (Pulso) — Gino Vegas hizo balance de su gestión al frente de la Federación Peruana de Vóleibol (FPV). Lo hizo en entrevista con Gino Pomar para Radio Ovación.
Vegas asumió la presidencia en 2021. Fue reelegido en octubre de 2024 para un segundo periodo.
El logro que más destaca no es deportivo. «Si algo yo tuviera que destacar de la gestión Gino Vegas, es haber evitado la quiebra de la federación», afirmó según la fuente. Explicó que una quiebra habría implicado «tres a cuatro años de estancamiento».
Reconoció que los primeros tres años fueron complicados. «De lo que había ofrecido en mi campaña no pude hacer nada», admitió. Atribuyó su reelección a haber pedido «la oportunidad de poder cumplir algo».
Entre los avances sí mencionó el crecimiento de la Liga Peruana. Su meta deportiva declarada: que Perú regrese a un Mundial de mayores y a unos Juegos Olímpicos. «El camino es largo», reconoció.
Sobre su futuro en el cargo fue directo. «No puedo reelegirme. Por ley soy impedido. Solo son dos periodos como máximo», señaló. Su mandato culmina en diciembre de 2028.
Pidió que su sucesor «siga la ruta que se está marcando» y trabaje por «volver a poner el vóley femenino en el lugar donde estuvo».
No quiso calificar su administración como la mejor en la historia de la FPV. «No soy el indicado. El tiempo lo dirá», sostuvo.
Lectura de la casa. Que el principal logro declarado de cuatro años de gestión sea evitar una quiebra —no una medalla, no un clasificatorio— dice mucho del estado en que recibió la institución. La FPV, como tantos organismos deportivos estatales de la región, arrastra una historia de desorden administrativo que consume el potencial de sus atletas. El próximo presidente heredará una federación solvente, pero con las metas deportivas aún pendientes.


