VENEZUELA (Pulso) — Confirmado. Vecinos de la comunidad Brasil Sur, en Cumaná, capital del estado Sucre, denunciaron la presencia de un «basurero satélite» en la zona.
El problema lleva más de un año activo, según los afectados. Cinco comunidades adicionales del sector reportan impacto directo.
Los residentes señalaron tres consecuencias concretas. Primero, malos olores persistentes. Segundo, proliferación de animales. Tercero, obstaculización del tránsito peatonal y vehicular.
La falta de recolección de desechos sólidos es el origen del problema, según los propios vecinos. Ante esa ausencia, personas del sector recurren a quemar el botadero. Esa quema genera enfermedades respiratorias en las comunidades adyacentes, advirtieron los afectados.
Los vecinos hicieron un exhorto formal a autoridades e instituciones gubernamentales. Pidieron «pronta respuesta» a una situación que, según describieron, «desde hace tiempo se salió de control».
Hasta el cierre de esta nota, no se registró respuesta oficial de ninguna institución del Estado.
Esto es lo que se sabe.
El caso Brasil Sur ilustra el costo real de la gestión pública colapsada. Un servicio básico —la recolección de basura— inexistente por más de un año deriva en crisis sanitaria para seis comunidades. No hay falla técnica aquí: hay ausencia deliberada del Estado. Los contribuyentes de Sucre pagan impuestos y reciben quema de desechos a metros de sus casas. Cuando el aparato estatal no funciona, son los vecinos quienes enferman. Esa es la factura concreta del colapso institucional.


