VENEZUELA (Pulso) — Caracas cumple un mes del doblete sísmico del 24 de junio. La ciudad muestra más movimiento en calles y avenidas. Centros comerciales, plazas y parques suman visitantes de a poco.
En el Sambil Chacao, el flujo de personas es similar al de antes de los sismos. Las ferias gastronómicas lucen llenas. Los cines, en cambio, no registran funciones completas. Toy Story 5 y La Odisea están en cartelera, según la fuente.
En el centro comercial Líder, en La California, el panorama es distinto. La feria y el cine concentran la mayoría de visitantes. Los otros pisos permanecen vacíos.
Los parques registran menos afluencia. El Parque del Este reabrió esta semana. «La cantidad de gente que está viniendo no es la misma que antes», dijo Ramón Camacho, comerciante del lugar. Agregó que las ventas han estado «muy flojas» y que el turismo está «un poquito flojo».
El Parque del Este sirvió de refugio transitorio tras el sismo. Albergó hasta la semana pasada el hospital de campaña de la Cooperación Española, según el reporte.
Trasnocho Cultural retomó actividades el 16 de julio, solo en sus salas de cine.
En Sabana Grande, la lluvia dispersó a los peatones del bulevar. Los vendedores informales cubrieron su mercancía. Un comerciante, que prefirió no identificarse, indicó que las ventas no han estado bien en las últimas semanas.
Las fachadas de edificios muestran grietas y ladrillos expuestos. La normalidad, dice la fuente, cambió de significado desde el terremoto.
Lectura de la casa. Lo que Caracas muestra un mes después es la resiliencia de sus ciudadanos, no la capacidad del aparato estatal. Son las familias, los comerciantes informales y los voluntarios quienes reconstruyen la cotidianidad. La cooperación española montó el hospital de campaña; la iniciativa privada mantiene abiertos los centros comerciales. El Estado venezolano, ausente en la crónica, brilla por lo que no se menciona. El libre mercado, incluso en su versión más precaria, es el que mueve a Caracas hacia adelante.


