VENEZUELA (Pulso) — Donald Trump volvió a pronunciarse sobre Venezuela ante la prensa. Sus palabras llegaron el 24 de julio de 2026.
«A lo largo de las elecciones en Venezuela, todavía no están listos, pero hay mucho progreso», afirmó el mandatario. La declaración confirma que Washington sigue de cerca el proceso político venezolano.
Trump también elogió a la vicepresidenta ejecutiva venezolana Delcy Rodríguez. Dijo que «ha estado haciendo un fantástico trabajo». No ofreció detalles adicionales sobre ese juicio.
El mayor énfasis del presidente fue petrolero. Según Trump, el flujo de crudo venezolano hacia Estados Unidos ha aumentado de forma significativa. «La cantidad de petróleo que viene de Venezuela ahora mismo, incluso antes de las grandes empresas, como Exxon; todas las grandes empresas están mirándolo; van allí. Es un territorio muy fértil», expresó.
Agregó que parte de ese crudo llega a Houston y Luisiana para ser refinado. «El dinero está siendo enviado y el petróleo está siendo enviado a Houston y a Louisiana para ser refinado», precisó.
En paralelo, según la fuente, un grupo de 60 personalidades públicas solicitó a la Asamblea Nacional venezolana declarar la falta absoluta de la Presidencia. El debate sobre condiciones electorales persiste.
Lectura editorial. Trump separa con claridad dos planos: el político, donde frena expectativas electorales, y el energético, donde abre la puerta a la libre empresa. El interés de compañías como Exxon en Venezuela es una señal de mercado, no de ideología. El riesgo es que el elogio a Rodríguez y el flujo petrolero consoliden al régimen sin contrapartida democrática real. Para el contribuyente estadounidense y la industria energética, el crudo venezolano refinado en Texas representa una oportunidad concreta. Para los venezolanos que esperan elecciones, las palabras de Trump ofrecen poco alivio inmediato.


