La relación con Estados Unidos se volvió más tensa, según la columna publicada por El Financiero.
El texto afirma que Trump, en la ONU, denunció a México como «el epicentro del narcotráfico en la región». También sostiene que la presidenta «debe tomar muy en serio a Trump».
La columna dice que Presidencia no ha medido las consecuencias de no considerar esas amenazas. Añade que no hay que «estirar la liga» hasta provocar medidas extremas contra Morena.
El autor plantea que México necesita un golpe de timón. Pide cambio de gabinete en puestos clave, renovación en las cámaras y reestructuración del Poder Judicial con profesionales de «acreditada solvencia moral».
También propone anunciar una nueva política bilateral. Y abrirse a las inversiones extranjeras en ramas estratégicas.
El texto sostiene que el gobierno de la 4T ya no pudo volver al pasado. Afirma que la participación del Estado en la economía es «muy menor» y sin efecto transformador.
En el fondo, el debate no es solo diplomático. También es de credibilidad, orden y reglas claras. Cuando un gobierno improvisa frente a una potencia vecina, el que paga es el país y no la burocracia.
México necesita certidumbre, no gestos. La inversión, la seguridad y la relación bilateral no resisten más apuestas ideológicas. Si el poder no corrige el rumbo, el costo político y económico puede terminar en manos de los contribuyentes.