PERU (Pulso) — Renato Tapia reivindicó a Ricardo Gareca en términos contundentes. «Un crack, mi segundo papá, seguro», declaró el mediocampista en el programa «Entre Patas».
Tapia precisó el impacto del técnico argentino: «Le metió el chip al jugador peruano de que estaba a la par de cualquier otra selección a nivel sudamericano y mundial». Añadió que el equipo mejoró «muchísimo» en lo físico.
Su conclusión fue directa. «Creo que eso nos llevó al Mundial y a estar cerca del Mundial de Qatar también», cerró el centrocampista.
Gareca dirigió la selección peruana entre 2015 y 2022, según la fuente. Tapia fue titular en la Fase de Grupos del Mundial 2018. El proceso terminó con la eliminación ante Australia en la repesca intercontinental para Qatar 2022.
Tapia también recordó el antecedente cultural. «Cambió la mentalidad del jugador peruano; lo que forjó Cienciano del 'sí se puede'», dijo, aunque aclaró que esa etapa ya es historia cerrada.
Tras la salida de Gareca, la FPF no renovó su contrato. Tapia, según la fuente, quedó desmarcado por disposiciones del nuevo cuerpo técnico.
Confirmado. El testimonio llega mientras Gareca, según la misma fuente, hace «un alto a sus funciones técnicas» para incursionar en el streaming.
El relato de Tapia ilustra algo más que nostalgia deportiva. Muestra cómo un liderazgo claro, con convicción y exigencia individual, transforma resultados colectivos. La selección peruana actual intenta recuperar esa competitividad. La pregunta, para Pulso Global, es si el nuevo comando técnico tiene la misma capacidad de instalar ese «chip» sin la figura que lo acuñó.


