ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Nicolás Tagliafico reconoció en ESPN que la celebración con la bandera de Malvinas fue un exceso. «La energía te lleva a hacer estas cosas que, por ahí, no está bueno mostrarlo públicamente», dijo el lateral.
Argentina venció a Inglaterra 2-1. El triunfo llevó al equipo a su segunda final mundialista consecutiva, esta vez frente a España. Pero la victoria quedó opacada por la polémica.
Una sábana blanca con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» apareció primero en la tribuna del estadio de Atlanta. Luego los jugadores albicelestes la desplegaron en el campo de juego.
El Gobierno británico reaccionó de inmediato. El ministro Peter Kyle calificó el gesto de «totalmente inapropiado» ante la cadena BBC. Exigió que la FIFA abra una investigación. «La política debe mantenerse al margen del fútbol», dijo, según la fuente.
El reglamento de la FIFA prohíbe mensajes políticos durante y después de los partidos. Las multas oscilan entre los 5.000 y los 20.000 dólares. Lo más probable, según la fuente, es que la Asociación del Fútbol Argentino reciba un castigo económico.
Listandro Martínez, que juega en Manchester United, también se pronunció. «No podíamos fallarle al pueblo argentino», respondió el defensor.
Pese a la polémica, Tagliafico subrayó la dimensión histórica del partido. «Va a ser uno de los momentos que me voy a guardar para toda la vida», afirmó.
En desarrollo.
Lectura editorial. El incidente ilustra la tensión entre fervor nacional y reglas supranacionales de organismos como la FIFA. La AFA deberá asumir el costo económico de una decisión que sus jugadores mismos reconocen como imprudente. El principio es claro: las instituciones deportivas internacionales no son el foro para disputas de soberanía. El bolsillo del fútbol argentino pagará la factura.


