ARGENTINA (Pulso) — Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, realizó este jueves un viaje relámpago a Washington. Allí se reunió con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI.
Según el propio funcionario, el encuentro se centró en planificar los próximos pasos del Consejo Asesor sobre Emprendimiento y Crecimiento del FMI. Sturzenegger integra ese consejo desde 2025. El organismo reúne referentes del sector privado, las finanzas, la academia y la gestión pública.
También analizaron el programa de reformas estructurales del Gobierno argentino. Según el ministro, hubo tiempo además para hablar «y mucho» sobre fútbol.
La agenda continuó en el Banco Mundial. Sturzenegger expuso ante economistas del organismo el proceso de desregulación impulsado desde la llegada de Milei. Luego presentó en la Embajada argentina las ideas del Presidente sobre inteligencia artificial y desarrollo tecnológico.
El FMI, en su último informe sobre Argentina, destacó los avances en estabilización macroeconómica. También proyectó un crecimiento del 3,5% para 2026 y reconoció la orientación de la economía hacia el mercado.
Antes de regresar, Sturzenegger se encontró con el canciller Pablo Quirno, quien también estaba en Estados Unidos. Ambos emprendieron juntos el regreso al país.
La gira no incluyó anuncios de nuevos acuerdos financieros.
Lectura editorial. Argentina lleva su laboratorio de desregulación a los foros que más importan. El hecho de que el FMI y el Banco Mundial reciban al ministro para escuchar —no para exigir— marca un giro respecto a décadas de relación inversa. La experiencia argentina de reducción burocrática y libre empresa gana espacio en la agenda multilateral. Eso es capital político y reputacional difícil de comprar.

