ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Stellantis no descarta cerrar una o incluso sus dos fábricas en la Argentina. La advertencia la hizo Herlander Zola, presidente del grupo para América del Sur.
Zola cuestionó los costos de producción locales y la apertura de importaciones. Dijo que, con el mercado cerrado, la operación funcionaba. Pero con el mercado abierto, afirmó, «nos deja fuera de juego».
El ejecutivo señaló además que el costo de la mano de obra en la Argentina es el doble que en Brasil. También dijo que el costo de producir en el país no es competitivo, por el parque limitado de proveedores.
Stellantis opera dos complejos en la Argentina. Uno está en El Palomar, Buenos Aires. El otro, en Ferreyra, Córdoba. Allí fabrica Peugeot 208 y 2008, Fiat Cronos y Titano, y Ram Dakota.
Zola también vinculó el cuadro industrial con la presión de vehículos importados y con el avance chino. Afirmó que los autos fabricados en Brasil también comenzaron a ingresar con más competitividad que los producidos en la Argentina.
Las declaraciones llegan en un momento sensible. Zola dijo que las decisiones industriales también dependerán de lo que ocurra en Brasil. Señaló que ese país representa el 65% del volumen de la región.
Stellantis, además, recordó inversiones recientes en ambos complejos. En septiembre de 2024 anunció US$385 millones para Ferreyra. En El Palomar, desembolsó US$270 millones para sumar el Peugeot 2008.
El dato central es claro: la industria necesita reglas, previsibilidad y costos razonables. Sin eso, el capital se mueve y el empleo queda expuesto.
También queda en juego una señal para todo el aparato productivo. Cuando el mercado se abre y la competitividad cae, la burocracia y los costos terminan castigando a quien invierte. El país necesita más libre empresa, no más trabas.