ARGENTINA (Pulso) — La final del Mundial de Fútbol 2026 entre Argentina y España incluirá, por primera vez en un Mundial, un show de medio tiempo. El anuncio generó expectativa y polémica a partes iguales.
El líder de The Cure, Robert Smith, reaccionó en la cuenta de Instagram de la banda. Escribió: «AAAAAAAAAAAAAAAAAAGH… #PanYCirco #MUGWANK #PorFavorLárguenseDeUnaVez». Lo hizo luego de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, describiera el espectáculo como un evento «innovador» que celebrará «el fútbol, la música y nuestros valores compartidos».
Noel Gallagher, guitarrista de Oasis, reveló por qué no tiene planes de ver el show. «No me gustan los cambios en el fútbol», dijo. «No me gusta el razzmatazz del fútbol, que ha estado funcionando perfectamente durante cientos de años».
El elenco confirmado incluye a Madonna, Justin Bieber, BTS, Shakira, Burna Boy, el director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel, el coro PS22 de Nueva York, personajes de Los Muppets y Plaza Sésamo y Coldplay. Para la producción del evento convocaron al cantante de Coldplay Chris Martin. Noventa minutos antes del partido, Post Malone animará la previa.
La duración exacta no está confirmada. La FIFA no precisó el tiempo. Fuentes del detrás de escena especularon con no menos de 20 minutos, contando armado y desarmado. En la final del Mundial de Clubes, un show de 10 minutos sumó 24 minutos en total con logística.
El show es impulsado por la ONG Global Citizen. Busca aportar al Fondo Mundial de Educación Ciudadana de la FIFA, iniciativa que intenta recaudar 100 millones de dólares «para ampliar el acceso a una educación de calidad y oportunidades futbolísticas para niños de todo el mundo», según los organizadores.
El riesgo físico también está sobre la mesa. En la Copa América, el DT de Colombia Néstor Lorenzo advirtió: «Habrá un concierto, volveremos a salir a la cancha 20 o 25 minutos después. Esto podría afectar la condición física de los jugadores. Podrían enfriarse demasiado. La gente no entiende lo que se necesita para alcanzar esos niveles».
El modelo es importado directamente del show business estadounidense. El país anfitrión impone sus reglas de entretenimiento sobre una competencia que funcionó durante décadas sin ellas. La pregunta no es si el espectáculo será vistoso. Es si el fútbol gana algo con 20 minutos de escenario montado sobre el campo. Los jugadores, al menos, tendrán que hacer precalentamiento extra para no pagar el costo físico del espectáculo.



