COLOMBIA (Pulso) — Medellín amaneció mojada este miércoles 29 de julio. La lluvia comenzó a las 3:45 sobre el costado oriental de la ciudad. Luego se extendió hacia el occidente y a Itagüí, Envigado, Sabaneta y La Estrella. No hubo emergencias reportadas.
El evento ocurre en plena temporada seca. El Sistema de Alertas Tempranas del Valle de Aburrá (Siata) lo explica: la fase cálida de El Niño eleva las temperaturas superficiales. Pero eso no elimina la lluvia.
Julián Sepúlveda, líder de Meteorología del Siata, fue preciso. «Es común que estas precipitaciones existan», dijo. Junio y julio registraron temperaturas más altas de lo normal, pero las precipitaciones se mantuvieron dentro de lo esperado.
El experto identificó tres factores. Primero, las ondas del este: cuando pasan por la región, generan precipitaciones. Segundo, la convergencia de flujos de humedad de bajo nivel, como corrientes de la Amazonía y del Pacífico que se encuentran en la región Andina tropical. Tercero, la oscilación de Madden Julian, que facilita la convección. La combinación puede producir sistemas convectivos de mesoescala o escala regional.
Sepúlveda citó el aguacero del 22 de julio como ejemplo. Ese evento nocturno se originó en una convergencia de flujos de bajo nivel.
Para agosto, el Siata anticipa que coexistirán condiciones secas y eventos lluviosos, igual que en junio y julio. La entidad pidió a los habitantes no bajar la guardia, especialmente quienes viven cerca de ríos, quebradas o zonas susceptibles a emergencias. Recomendó consultar los pronósticos diarios en los canales oficiales del Siata y del Área Metropolitana.
El aviso es concreto: la temporada seca no es garantía de cielos despejados. Quien vive en zona de riesgo hídrico debe mantenerse informado.


