MEXICO (Pulso) — Claudia Sheinbaum exigió este jueves al exembajador Ken Salazar que explique una contradicción. En 2024, Salazar negó que alguna agencia estadounidense participara en el traslado de Ismael «El Mayo» Zambada y de Joaquín Guzmán López desde México hacia Nuevo México. Ahora, según la mandataria, imágenes recientes muestran al FBI exhibiendo esa misma aeronave como parte de un operativo propio.
«Lo que no explica Ken Salazar es cómo el propio FBI presenta el avión en una feria como si hubiera sido un operativo del FBI», señaló Sheinbaum, según medios que cubrieron la conferencia matutina.
El caso fue turnado a la Fiscalía General de la República. La FGR ya mantenía abierta una carpeta de investigación sobre el asunto, confirmó la presidenta.
Salazar respondió en redes sociales. Reiteró que su versión no ha cambiado: ni el avión, ni el piloto, ni la operación pertenecían al gobierno estadounidense. Remitió a declaraciones que, según él, realizó junto al entonces fiscal general Merrick Garland el 25 y 26 de julio de 2024.
Sheinbaum también recordó el caso Álvarez Macháin para contextualizar la solicitud mexicana. Ese precedente involucra una presunta violación a la soberanía nacional por parte de agencias de Estados Unidos en territorio mexicano.
La contradicción entre lo que Salazar declaró en 2024 y lo que el FBI exhibió públicamente es el núcleo del diferendo. Un reportaje periodístico sobre el tema también fue citado por la mandataria como fuente adicional.
Desde la línea editorial de Pulso Global: el aparato de seguridad mexicano lleva meses en una posición incómoda. El gobierno de Sheinbaum reclama soberanía frente a Washington, pero la FGR no ha mostrado avances concretos en su carpeta. Reclamar a un exembajador por redes sociales no es política exterior; es gestión de imagen. El estado de derecho exige resultados, no conferencias matutinas.


