VENEZUELA (Pulso) — El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó este sábado que 21.470 personas permanecen en 107 campamentos transitorios en todo el territorio nacional. Los sismos del 24 de junio dejaron a 12.400 ciudadanos sin vivienda, según cifras oficiales.
El complejo turístico Ciudad Vacacional Los Caracas, en el estado La Guaira, opera como el centro de acogida de mayor escala en esa región. Alberga actualmente a 287 familias. Rodríguez afirmó que niños y jóvenes reciben «atención integral» en ese refugio.
El funcionario señaló que áreas comunes y recreativas para menores siguen en acondicionamiento. «Vimos como algunas estructuras, algunos ambientes que hace 14 días visitamos, que todavía estaban en construcción, ya están completamente culminados», dijo según la fuente.
Los ministerios de hábitat coordinan censos de asignación. La meta declarada: reubicar a los damnificados en viviendas «que aceleradamente se están empezando a construir», según Rodríguez.
En paralelo, la ONG Transparencia Venezuela publicó un informe que, según el mismo medio, desnudó una «deficiente respuesta del Estado» tras los terremotos. El contraste entre el relato oficial y ese diagnóstico independiente es el dato político central de la crisis.
Desde Pulso Global: el régimen de Maduro administra el drama humanitario con el mismo instrumento de siempre, el aparato estatal sin contrapeso ni auditoría externa. Más de 21.000 venezolanos dependen de campamentos cuya calidad nadie verifica de forma independiente. La promesa de viviendas «aceleradas» llega de un gobierno con décadas de déficit habitacional acumulado. El informe de Transparencia Venezuela, citado por la propia fuente, apunta a lo que el discurso oficial no puede tapar: la brecha entre el anuncio y la realidad sobre el terreno.


