Tres rectores universitarios firmaron un llamado conjunto publicado este lunes. Lo suscriben Raquel Bernal, de la Universidad de los Andes de Colombia; Juan Pablo Murra, del Tecnológico de Monterrey; y Juan Carlos de la Llera, de la Universidad Católica de Chile.
El argumento central es directo. Según el texto, «la IA no es una tecnología neutral». Cada modelo refleja decisiones de entrenamiento, prioridades y valores. Hoy esas decisiones se toman, según los autores, «sin reconocer la realidad de nuestra región».
Identifican cuatro riesgos concretos. Primero, dependencia tecnológica: consumir modelos externos mientras se exporta el talento que podría adaptarlos. Segundo, la brecha entre anuncio e impacto. Tercero, la huella ecológica de los sistemas de IA. Cuarto, la equidad: una misma tecnología puede reducir desigualdades o profundizarlas según su diseño y acceso.
El contexto laboral agrava la urgencia. Según el documento, la pandemia aceleró el empleo de millones de personas en plataformas digitales «con alta vulnerabilidad frente a la automatización». Los diagnósticos globales sobre el futuro del trabajo, advierten, parten de economías con mercados laborales sólidos. La realidad latinoamericana es distinta.
La propuesta concreta es la alianza llamada La Tríada. En septiembre, las tres instituciones se reúnen en Santiago de Chile para avanzar en investigación conjunta y soluciones regionales.
Los rectores citan la Encíclica Magnífica Humanitas como marco ético de referencia en el debate.
Lectura de Pulso Global. El diagnóstico es correcto en lo esencial: una región que no produce tecnología la consume en condiciones de subordinación. La respuesta, sin embargo, depende de cuánto espacio dejen los Estados para que la libre empresa y la academia actúen sin burocracia. Más regulación estatal sobre la IA no reduce la brecha; la inversión privada en talento y la desregulación del sector sí pueden hacerlo. El encuentro de septiembre en Santiago será una señal de si el debate avanza hacia soluciones de mercado o hacia nuevas capas de aparato institucional.


