VENEZUELA (Pulso) — Rafael Ramírez, expresidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), denunció este viernes la opacidad total sobre el destino de los ingresos petroleros del primer semestre de 2026.
Según datos compilados por el propio Ramírez a partir de información pública de empresas, Venezuela exportó 187,1 millones de barriles entre enero y junio. El promedio: un millón de barriles diarios.
El crudo Merey 16 alcanzó un precio de 92 dólares por barril. Con ese valor, las ventas generaron unos 14.300 millones de dólares. El gobierno venezolano no ha reportado cifras oficiales.
La totalidad de las exportaciones fue ejecutada por empresas privadas estadounidenses bajo licencias de la OFAC. Chevron, Vitol y Trafigura concentraron el 77% del volumen. El 23% restante lo manejaron otras operadoras autorizadas.
«Ninguna de las exportaciones está bajo las operaciones de comercio y suministro de Pdvsa. Pdvsa no exporta más», afirmó Ramírez.
Sobre el destino geográfico: el 65% fue a Estados Unidos, el 23% a Asia —principalmente India—, el 10% a Europa y el 2% al Caribe y Centroamérica. Los envíos a China cayeron de 23 millones de barriles en diciembre de 2025 a cero en abril de 2026. A Cuba, según Ramírez, no se envió «ni un solo barril».
Sobre los fondos, Ramírez afirmó que «nadie sabe nada sobre el manejo» y que se administran desde Estados Unidos. «Lo único cierto es que se manejan desde los Estados Unidos», declaró. La fuente primaria de sus cálculos es información pública de las compañías involucradas.
Pulso Global observa: si las cifras de Ramírez son correctas, el aparato estatal venezolano cedió el control de su principal activo exportador a operadores privados bajo supervisión de Washington. El resultado es una paradoja reveladora: la libre empresa ejecuta lo que el socialismo bolivariano destruyó. Pero la opacidad sobre el destino de esos 14.300 millones de dólares —denunciada incluso por un exfuncionario del régimen— confirma que el problema de fondo no es quién exporta, sino que ningún venezolano común puede exigir cuentas sobre su propio recurso.


