COLOMBIA (Pulso) — Juan Fernando Quintero regresó a Colombia tras el Mundial 2026. Días después organizó una celebración privada en Medellín. Asistieron familiares, amigos y artistas como Nelson Velásquez y Luis Miguel Fuentes.
Las imágenes se viralizaron. El creador de contenido Sergio Jácome cuestionó el evento. «Yo sé que hace más de un mes no veía a sus seres queridos, ¿pero era necesaria una fiesta 3 días después de ser eliminados del Mundial?», escribió en redes.
Quintero respondió de forma directa. «¿Y qué querés? ¿Te pido permiso para reunirme con mi familia y amigos? ¿A ver si te parece bien?», replicó según el documento.
La reacción dividió al público. Parte de los aficionados respalda el derecho del jugador a disfrutar su vida privada. Otros, como Jácome, señalan que los futbolistas deberían empatizar con hinchas que hicieron sacrificios económicos para apoyarlos.
En el torneo, Quintero disputó 117 minutos en cuatro partidos y registró una asistencia. Colombia cayó ante Suiza 4-3 en penales en octavos de final. Quintero convirtió su cobro, pero no alcanzó.
Tras el partido, el mediocampista dio señales de despedida. «Para los que se quedan, que sean conscientes de que a veces no alcanza», declaró en zona mixta. A sus 33 años, participó en tres mundiales con la Selección: Brasil 2014, Rusia 2018 y Norteamérica 2026.
Se rumora que el jugador escucha ofertas, lo que sugiere una eventual salida de River Plate.
Confirmado. El debate sobre lo ocurrido mezcla dos cosas distintas: el rendimiento deportivo y la vida privada de un profesional. Quintero cumplió su contrato con la Selección, convirtió su penal y aportó dentro de sus minutos. Lo que haga después con su tiempo libre es, en rigor, asunto suyo. El libre mercado de las opiniones en redes tiene ese precio: cualquiera puede opinar, y el aludido puede responder. Eso también es libertad individual.


