COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Este martes 28 de julio se jugaron tres partidos de vuelta en la fase 1B de la Copa BetPlay.
Quindío eliminó al Deportes Tolima. La llave se definió en penales. Antes, sobre el minuto 90, el árbitro Ricardo Pabón pitó penal a favor del cuadro cuyabro.
El problema: según imágenes del partido, la mano fue cometida por un atacante de Quindío, no por un defensor del Tolima. En Copa BetPlay no hay VAR. El error no se pudo corregir.
Quindío convirtió el penal, empató la llave de forma agónica y luego ganó en la tanda de penales.
El analista arbitral José Borda lo resumió así: «El árbitro Ricardo Pabón pitó un penal al Quindío por una mano que cometió el atacante. Como no hay VAR, no se pudo corregir el error. Lo grave es que después de esto, el Tolima fue eliminado».
Pabón queda, según la fuente, «en el ojo del huracán».
En otro partido de la jornada, Atlético Nacional goleó al Tigres por 2-0 y avanzó a octavos de final sin contratiempos.
La llave entre Santa Fe y Unión Magdalena permanece pendiente, tanto en ida como en vuelta. La Dimayor debe definir la programación.
En desarrollo.
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La ausencia de VAR en la Copa BetPlay no es un detalle menor: es una decisión institucional con consecuencias reales. Un error humano, sin mecanismo de corrección, alteró la eliminatoria de un equipo grande. La Dimayor administra un torneo con reglas desiguales según la competencia. Eso tiene un costo deportivo y de credibilidad. Quindío avanza. Tolima paga la factura de una falla que el propio sistema permite.


