MEXICO (Pulso) — El club Pumas respaldó el nuevo formato de la Liga Femenil. Lo hizo antes de debutar en el Apertura 2026.
El vicepresidente deportivo auriazul fue directo. «Hay gente especializada que ha visto y ha buscado qué es lo mejor para que la Liga siga creciendo. Pumas siempre está para apoyar, creemos que es para bien, así lo esperamos», declaró, según el medio.
Las jugadoras también hablaron durante la presentación de refuerzos. Casandra Montero reconoció la incertidumbre colectiva. «Todas tenemos esa incertidumbre, pero es un nuevo comienzo y muchas veces los cambios vienen para bien», afirmó. Agregó que el objetivo sigue siendo el mismo: sumar puntos y llegar a Liguilla.
La española Andrea Pereira destacó el avance del torneo. Según ella, la Liga Femenil «ha crecido muchísimo técnica, táctica y físicamente». Sobre el nuevo formato, fue cautelosa. «Todavía no lo podemos valorar porque apenas comenzó», dijo.
La inglesa Leighanne Robe fue más franca. Describió su llegada a la Liga el año pasado como un «fuerte choque» por la intensidad y el número de juegos. Del nuevo sistema dijo no saber qué esperar, aunque se mostró «muy emocionada» por la temporada.
Confirmado. Tres voces distintas, un mismo mensaje: adaptarse y competir.
El respaldo institucional de Pumas al nuevo formato refleja algo más que diplomacia deportiva. Señala que la Liga Femenil mexicana ya no es un proyecto experimental. Es un producto competitivo que atrae talento extranjero y exige adaptación real. Que un club histórico alinee su discurso con el crecimiento del torneo —en lugar de resistirlo— es una señal de madurez institucional. El libre mercado del talento femenino gana cuando las estructuras evolucionan. Apertura 2026 será la primera prueba.


