COLOMBIA (Pulso) — Bogotá. El presidente Gustavo Petro encabezó una sesión del Consejo de Ministros centrada en economía y cambio climático. El Ideam proyecta una sequía de gran magnitud entre diciembre de 2026 y marzo de 2027.
La subdirectora de Meteorología del Ideam, Diana Carolina Rueda, precisó que «para la declaración oficial deben transcurrir cinco trimestres acumulados». Sin embargo, aclaró que las condiciones en el océano Pacífico «no impiden adoptar medidas inmediatas de mitigación».
El Ministerio de Agricultura expuso riesgos concretos para la producción alimentaria. Menor disponibilidad de agua, deterioro de pastos y estrés térmico en animales figuran entre los factores identificados. Los cultivos con mayor riesgo incluyen arroz, maíz, café, frijoles, yuca, plátano, cacao, caña y cítricos.
El Gobierno destinará 244.000 millones de pesos en 2026. Los recursos se canalizarán mediante seis instrumentos de financiamiento e incentivos de gestión de riesgo para agricultores.
En materia energética, el director de la UNGRD, Javier Pava, señaló que «Colombia cuenta con potencial fotovoltaico para evitar contingencias energéticas mediante la generación de energía solar».
El Ministerio de Vivienda reportó que 159 municipios han sufrido por frentes fríos. Otros 558 municipios registran riesgo elevado de desabastecimiento de agua potable. La zona norte del país enfrentará el impacto combinado de frentes fríos y sequías, según los reportes oficiales.
El Gobierno suscribió un convenio entre el Ministerio de Vivienda y el Fondo Colombia Potencia Mundial de la Vida para financiar obras de acueducto, saneamiento y energía en regiones vulnerables.
En desarrollo.
Lectura editorial. Los 244.000 millones de pesos anunciados son dinero de los contribuyentes colombianos. La pregunta que el Gobierno Petro no responde es si esos recursos llegarán a tiempo y a través de qué mecanismos concretos, más allá de convenios entre entidades estatales. La diversificación energética hacia solar es una señal correcta; que tome años de burocracia institucional en materializarse es el riesgo real para los campesinos que enfrentarán la sequía.


