PERU (Pulso) — Lima, 21 de julio. Confirmado.
El Gobierno peruano otorgó la condecoración de la Orden «Al Mérito del Servicio Diplomático del Perú José Gregorio Paz Soldán», en el grado de Gran Cruz, a cuarenta integrantes del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú.
La ceremonia se realizó en la sede de la Cancillería, en el centro histórico de Lima. La encabezaron los ministros de Relaciones Exteriores, Carlos Pareja, y del Interior, José Zapata.
Los bomberos viajaron a Venezuela tras los terremotos del 24 de junio. Dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron la zona norte del país. El grupo USAR operó más de una semana en condiciones extremas junto a equipos de otros países.
El canciller Pareja destacó que todos los miembros son voluntarios. «Han decidido ofrecer su tiempo, su experiencia y, cuando es necesario, arriesgar su propia seguridad», afirmó según el documento oficial.
El equipo incluyó ingenieros estructurales, médicos, paramédicos y psicólogos. Los acompañó Kaira, una perra pastora belga descrita por Pareja como «símbolo del equipo».
En La Guaira, la brigada participó en el rescate de una mujer de sesenta años. Estuvo atrapada bajo los escombros casi tres días, según informó el Cuerpo de Bomberos.
El balance oficial del desastre asciende a 5.278 muertos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin vivienda. Las cifras las difundió Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, vía Telegram. Hay además 23.820 personas en 107 campamentos transitorios y 128.324 familias atendidas, según el régimen.
Pulso Global observa: los cuarenta rescatistas peruanos son voluntarios, no funcionarios pagados por el Estado. Su actuación ilustra lo que la sociedad civil organizada puede lograr sin burocracia de por medio. Mientras el aparato chavista administra cifras y campamentos, fueron ciudadanos de otro país quienes extrajeron con vida a una mujer de entre los escombros. El reconocimiento diplomático es justo. El contraste, elocuente.


