PERU (Pulso) — La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) anunció la selección de nueve mujeres. Forman la primera promoción del programa Impulso Mujer. El proceso incluyó convocatoria y evaluación formal.
Las seleccionadas recibirán formación en seguridad vial, atención al usuario, primeros auxilios y normativa de transporte. La capacitación se extiende hasta el 16 de agosto. Incluye sesiones teóricas y prácticas.
Aliados del sector privado respaldan la iniciativa. Mercedes-Benz, Yutong, Cálidda y la Escuela de Conductores Profesionales A contribuyen a esta primera edición. Operadores de transporte urbano ya manifestaron interés en contratar a las egresadas.
Quienes completen el programa recibirán certificación oficial. La ATU acompañará a las participantes también en la etapa de inserción laboral.
El contexto es elocuente. Según el INEI, las mujeres perciben en promedio el 75,7% del salario de los varones. Cerca del 70% de la fuerza laboral femenina se concentra en servicios y comercio, con alta informalidad. En el Metropolitano, solo cinco conductoras están activas: menos del 1% del total.
Lectura editorial. El modelo de Impulso Mujer merece atención: no es cuota impuesta por decreto, sino capacitación técnica real respaldada por empresas privadas con demanda concreta de personal. Ese esquema —formación rigurosa más mercado dispuesto a contratar— genera oportunidades genuinas, no empleos artificiales a costa del contribuyente. La clave estará en que la ATU mantenga estándares de selección y no diluya el programa en retórica de género sin resultados medibles. Nueve mujeres certificadas con empleo formal serían un resultado concreto. Eso es lo que importa.


