PANAMÁ (Pulso) — La Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) trabaja en una plataforma tecnológica para modernizar el transporte selectivo en Panamá. Así lo confirmó Nicolás Brea, director de la entidad.
El sistema permitirá solicitar taxis desde el celular. La asignación operará por georreferenciación: el conductor más cercano acepta la carrera. El pasajero conocerá previamente la identidad del conductor, el estado del vehículo, la vigencia del seguro y la prestataria.
El conductor, a su vez, recibirá datos del pasajero y el destino. La plataforma también habilitará pagos con tarjeta de crédito y débito. El objetivo declarado: reducir el efectivo y fijar tarifas sin negociación.
Según Brea, el uso será voluntario en una primera etapa. Solo podrán integrarse conductores que cumplan requisitos de antigüedad del vehículo, estado físico, licencia vigente y calidad de servicio.
A nivel nacional existen más de 47 mil vehículos con certificado de operación. Sin embargo, según datos de la ATTT, menos de 30 mil unidades estarían activas actualmente. La entidad prepara además un censo actualizado y un nuevo proceso de entrega de placas.
Brea reconoció que las tarifas están desactualizadas. La última revisión ocurrió en 2011. «Es una realidad que las tarifas han quedado desfasadas, pero también debemos garantizar un mejor servicio para los usuarios», declaró el funcionario.
Lectura de la casa. La iniciativa llega con décadas de retraso regulatorio. El mercado ya ofreció soluciones similares hace años; el aparato estatal llega ahora a replicarlas. El carácter voluntario es un paso sensato: no impone cargas a conductores ni distorsiona la oferta de golpe. El reto real es la ejecución. Si la burocracia de la ATTT reproduce sus tiempos habituales, la plataforma llegará tarde y cara. La revisión tarifaria pendiente desde 2011 es la prueba más clara del costo que tiene la inacción regulatoria para conductores y pasajeros por igual.


