COLOMBIA (Pulso) — Juan Carlos Osorio sorprendió en vivo. En el programa Saque Largo de Win Sports, ofreció sus servicios a la Selección Colombia.
El cargo de entrenador principal ya está ocupado. Néstor Lorenzo renovó recientemente con el equipo Tricolor. Osorio lo sabe.
Aun así, no retrocedió. «Levanto la mano y le digo a mi país: yo, Juan Carlos Osorio, estoy dispuesto a hacer parte de esta renovación del fútbol colombiano, por un salario mínimo, el que se gana el señor taxista», declaró según la fuente.
El periodista Sebastián Heredia fue directo: ¿aceptaría ser asistente de Lorenzo? Osorio respondió sin dudar: «Sí señor, acepto».
Luego amplió su visión. «Puedo ser uno o puedo ser dos, porque eventualmente, si arranco de dos hoy, a futuro puedo llegar a ser uno», afirmó según el mismo programa.
Los panelistas le señalaron una lectura incómoda. Sus palabras podrían interpretarse como una maniobra para desplazar a Lorenzo. Osorio lo negó con firmeza.
El contexto tiene peso. Amaranto Perea, asistente técnico de Lorenzo, acaba de dejar la Selección. Se fue como entrenador principal del Deportivo Independiente Medellín. La vacante existe.
Osorio también aclaró que maneja tres ofertas en este momento. Aun así, eligió hablar en público para expresar su deseo de aportar al proceso colombiano.
Pulso Global observa: el gesto tiene valor simbólico, sea cual sea su resultado práctico. Un técnico con trayectoria internacional renuncia a condiciones de mercado para servir a su país. Es exactamente el tipo de liderazgo que el fútbol colombiano necesita tras la eliminación del Mundial 2026. La decisión final recae en Lorenzo y en la Federación. Pero la señal está lanzada.


