MEXICO (Pulso) — Cuatro pilotos mexicanos pelean por llegar a la Fórmula 1. Noel León y Rafael Villagómez compiten en Fórmula 2. Ernesto Rivera y José Garfias lo hacen en Fórmula 3. Los cuatro comparten el mismo objetivo: la máxima categoría.
León, de 21 años, atribuye ese crecimiento a Sergio «Checo» Pérez. «Todo esto es gracias a Checo, por todo el trabajo que ha hecho en Red Bull, en Cadillac, y todo lo que ha hecho en su carrera dentro de la Fórmula 1, para abrirnos la puerta a todos los mexicanos», declaró el piloto de Campos Racing, según recoge El Universal.
El joven destacó también el acceso directo al campeón. «Checo, no sólo conmigo, con todos los pilotos mexicanos, cuando coincidimos, siempre se para, da consejos y te apoya», añadió León.
En un mismo fin de semana de Fórmula 1, los cuatro jóvenes pueden coincidir entre sí y, según León, en ocasiones también compartir minutos con Pérez.
León valoró el momento colectivo: «Estamos viviendo una muy bonita época en el automovilismo mexicano. Somos muy buenos amigos. Siempre compartimos muchos detalles y cada día somos más».
La presencia mexicana abarca ya Fórmula 1, NASCAR e IndyCar, según la fuente. El semillero de 2026 sugiere que esa masa crítica no es accidental.
Pulso Global observa: el fenómeno ilustra cómo un referente de alto rendimiento genera externalidades positivas reales. Pérez no abrió puertas con subsidios ni cuotas; lo hizo con resultados en pista. Ese es el modelo que escala: mérito visible, no ingeniería institucional. El reto para León y sus compatriotas es convertir el camino abierto en contratos, no en promesas.


