COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Dos jefes guerrilleros reportados como bajas reaparecieron este domingo.
Alias «Ñeque» y alias «Marlon», cabecillas de una estructura vinculada a alias «Mordisco», publicaron un video en redes sociales. En él desmienten al Gobierno Nacional y califican la información sobre sus muertes como una «noticia falsa».
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, había anunciado la neutralización de ambos. Describió a «Ñeque» como uno de los criminales más peligrosos del sur del país. Estados Unidos lo solicitaba en extradición por narcoterrorismo, apoyo a organización terrorista, tráfico internacional de cocaína y armas de fuego. El Departamento de Estado ofrecía 5 millones de dólares por su captura.
Sánchez había calificado la operación de «golpe estratégico» al brazo financiero y logístico de las disidencias.
En el video, uno de los guerrilleros menciona los reportes del «20 y 29 de junio» y alude al general Hugo López, al ministro de Defensa y al presidente. Según el comunicado guerrillero, las autoridades «responsabilizan de sus fracasos militares a la inteligencia artificial». El vocero de la estructura también lanzó un mensaje político: «No hay independencia mientras Colombia sea gobernada desde la Casa Blanca», y añadió que «claudicar ante el miedo que buscan imponer los discursos envalentonados y Abelardo no es opción».
Hasta el cierre de esta nota, el Gobierno no se había pronunciado sobre el video.
El episodio expone una falla grave del aparato de inteligencia estatal. Anunciar bajas que luego desmienten los propios guerrilleros en video no es un error menor: destruye credibilidad operacional y entrega propaganda gratuita al enemigo. Para una administración que ya enfrenta cuestionamientos sobre su política de seguridad, el silencio oficial agrava el daño. El libre mercado y el orden institucional que Colombia necesita para atraer inversión no se construyen sobre victorias militares ficticias.


