ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. El Gobierno de Javier Milei presentó el Proyecto de Ley de Presupuesto 2027.
El texto coloca al equilibrio fiscal como eje central. Proyecta recursos por $219.300.991,9 millones y gastos por $216.000.316,5 millones. Con eso, estima un superávit financiero de $3.300.675,4 millones, equivalente a 0,2% del PBI. También calcula un resultado primario de $18.439.871,9, equivalente a 1,3%.
El proyecto prevé una economía con crecimiento del PIB de 4% en 2027. Además, estima inflación interanual de 18% y un tipo de cambio nominal de $1.847,6 por dólar en diciembre.
En impuestos, el mensaje oficial habla de reducción tributaria. Menciona la eliminación del Impuesto PAIS, la reducción de derechos de exportación e importación, la baja de aranceles a la importación, la eliminación paulatina de Bienes Personales y la puesta en marcha del Fondo de Asistencia Laboral. El documento sostiene que esas medidas reducen impuestos por el equivalente a tres puntos del producto.
En política social, el texto afirma que la pobreza fue de 28,2% y la indigencia de 6,3% en el segundo semestre de 2025. También destaca el aumento de la Asignación Universal por Hijo y por Embarazo. Para 2027, plantea el programa Formando Capital Humano, con cerca de 900.000 planes sociales hacia formación y empleo formal.
Seguridad y defensa aparecen con más recursos. El mensaje destaca la compra de 24 aeronaves de combate F-16, cuatro P-3, radares tridimensionales fabricados por INVAP y la renovación de la flota táctica del Ejército.
También cambia la obra pública. El documento habla de mayor participación privada, 2.339 obras ordenadas, 199 proyectos bajo gestión directa nacional y una Red Federal de Concesiones con peajes.
La lectura política es clara. El Gobierno insiste en bajar el peso del Estado y ampliar la libre empresa. También mueve recursos hacia seguridad y defensa. Para el contribuyente, el dato central es el mismo: menos impuestos y más disciplina fiscal.
El cierre del Presupuesto apunta a un Estado más chico en obra pública y más activo en orden y control territorial. Esa combinación favorece inversión, previsibilidad y propiedad privada. También pone presión sobre la burocracia que vive del gasto sin resultados.

