Javier Milei parte como favorito para su reelección. Así lo analiza La Nación: tiene más posibilidades de sucederse a sí mismo que de ser reemplazado.
El peronismo, su principal rival, acumula divisiones estructurales. Está enroscado en la pelea entre Cristina Kirchner y el gobernador Axel Kicillof. Según el análisis, el PJ es «más temible por su capacidad de daño que por la posibilidad de crear algo distinto a sus últimos fracasos».
Tras las elecciones bonaerenses, una primera minoría superior al 40% hizo triunfar a los libertarios en 16 de los 24 distritos del país. Fue un reconocimiento al ajuste. También, una señal de límite.
Desde marzo, con Manuel Adorni convertido en problema político, el Gobierno acumula meses de caída en indicadores de apoyo y confianza. Kicillof no creció; solo se acercó por el declive libertario.
El equipo económico mantiene el foco en finanzas y variables inflacionarias. La reactivación genuina, según el análisis, «no figura en su agenda». El comercio tradicional sufre ingresos reducidos y la competencia de portales chinos. La industria registra más retrocesos que avances.
Kristalina Georgieva, durante su visita, señaló riesgos de sustentación social y política del modelo, según la misma fuente.
La carta de largo plazo es Vaca Muerta y la megaminería. El presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, calculó que el campo aportó 215.000 millones de dólares en retenciones desde que las instauró Eduardo Duhalde. Las exportaciones gasíferas y mineras proyectadas serían varias veces esa cifra.
Pero esa transformación no llega a tiempo para los votantes urbanos de 2027.
Lectura editorial. El dilema de Milei es clásico del ajuste serio: el saneamiento fiscal es real y necesario, pero el costo lo pagan hoy los mismos ciudadanos que deben renovarle el mandato. El peronismo no ofrece alternativa creíble; se beneficia del desgaste sin proponer nada distinto a lo que ya fracasó. El riesgo mayor no es Kicillof ni Cristina: es que el electorado urbano, cansado del esfuerzo, busque un atajo. La historia argentina advierte que los recursos de Vaca Muerta pueden ser el próximo fondo a dilapidar si el Estado vuelve a manos del populismo.


