ARGENTINA (Pulso) — El presidente Javier Milei anunció en cadena nacional el «grillete fiscal». El mecanismo se activaría de forma automática si el resultado fiscal es deficitario durante varios meses seguidos y el Congreso no devuelve las cuentas al equilibrio.
«Durante lo que dure el grillete, el Presidente, el Vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios no cobrarán un solo peso de sueldo», dijo Milei según el texto de su mensaje.
El proyecto fue elaborado por Milei junto a sus ministros Federico Sturzenegger (Desregulación) y Luis Caputo (Economía), y con el titular del Banco Central, Santiago Bausili.
El mecanismo se inspira en el shutdown estadounidense, pero con diferencias clave. En Estados Unidos el cierre se activa cuando el Congreso no aprueba el presupuesto a tiempo. El desencadenante es político, no fiscal. Según fuentes del oficialismo citadas por LA NACION, «acá es para blindar el superávit».
«Nuestro objetivo es que aquí el instrumento sirva para impedir a toda costa que haya déficit», precisó otra fuente oficial.
La Casa Rosada baraja incluir un proceso previo. El Congreso tendría oportunidad de definir qué partidas bajar antes de activar el cierre. Si el Legislativo no actúa, se fijarían los gastos esenciales y se cortarían el resto de los movimientos.
No es el primer intento. El año pasado Milei envió al Congreso el proyecto de Estabilidad Fiscal y Monetaria, que buscaba blindar el equilibrio mediante sanciones penales. No tuvo eco legislativo. Fuentes de la Casa Rosada se muestran ahora «más esperanzadas» dado la actual conformación del Congreso y la sintonía con los aliados.
En Pulso Global, el ángulo es claro: si se aprueba, el grillete convierte el déficit en un costo personal e inmediato para la clase política. Es el alineamiento de incentivos que el libre mercado exige desde hace décadas. El aparato estatal financió su propio crecimiento con deuda y emisión; que quienes lo administran paguen el precio del desequilibrio es lógica elemental. La prueba de fuego será el Congreso.


