ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. El presidente Javier Milei viajó a San Pablo el viernes. Desde una tribuna partidaria de ultraderecha, llamó a Lula da Silva «basura socialista», «ladrón», «presidiario», «corrupto» y «zurdo de mierda». Según la columna de Pablo Mendelevich en La Nación, el episodio derivó el lunes en un retiro de embajadores entre Argentina y Brasil.
El contexto comercial no es menor. Brasil es el principal destino de las exportaciones argentinas. Los productos brasileños representan el 22% del total de las importaciones argentinas. Más del 60% de los autos cero kilómetro que se venden en Argentina son de industria brasileña. En sentido inverso, camionetas fabricadas en Zárate, General Pacheco y Córdoba —Hilux, Ranger, Amarok, Frontier, Titano— circulan masivamente por las autopistas paulistas.
Milei también llamó «basura calva» al ministro del Supremo Tribunal Federal que le impidió visitar a Jair Bolsonaro en prisión domiciliaria. Llamó «nefasto» a Alberto Fernández por haber visitado a Lula en la cárcel en 2019.
De regreso en Buenos Aires, el presidente fue a inaugurar la Rural. Al ver pasar a Ignacio de Mendiguren —exministro de Producción de Duhalde y exsecretario de Industria de Alberto Fernández— exclamó, según la misma fuente: «¡ese les cagó a los argentinos 30 mil millones de dólares! ¡Vos, sí, ladrón!». De Mendiguren respondió recordando que Milei había insultado antes a Luis Caputo, Diego Santilli y Patricia Bullrich, hoy los tres figuras de su gobierno. «Si me está ofreciendo un ministerio —dijo el insultado— desde ya le digo que no».
Mendelevich señala que las tensiones con Lula «van por la segunda o tercera temporada» y que no están «exentas de cierta reciprocidad».
Pulso Global observa: la relación comercial Argentina-Brasil es demasiado grande para ponerla en riesgo sin costo real para productores, exportadores y consumidores de ambos lados. El libre mercado no distingue banderas partidarias; el intercambio bilateral sí paga las consecuencias de cada crisis diplomática. El ángulo estratégico de Milei puede ser calculado, como sugiere Mendelevich, pero el daño a la previsibilidad jurídica y comercial es concreto. En desarrollo.


