ARGENTINA (Pulso) — Javier Milei amaneció sin voz. La remontada agónica de Argentina ante Egipto tuvo un hincha más en la Casa Rosada.
El mandatario confirmó que vivió el encuentro junto a su hermana Karina Milei. «Hubo que gritar un poco. Sufrí como la reputa madre», declaró, según la entrevista difundida por Neura.
Argentina avanzó a cuartos de final. Milei leyó el resultado más allá del fútbol. «La remontada del final es impresionante lo que hicieron. Eso es una muestra de que no hay que bajar nunca los brazos», sostuvo el presidente.
Elogió también al arquero egipcio Mostafa Shobeir, el número 22 de Egipto. Según Milei, «la rompió» y tuvo una actuación «de locos», pese a la derrota de su selección.
El presidente puso el foco en Lionel Scaloni. Afirmó que, cuando el entrenador decida cerrar su ciclo, podría dar clases en una escuela de negocios de primer nivel. Para Milei, Scaloni demostró capacidad extraordinaria para ordenar emocionalmente a un grupo lleno de figuras.
Sobre Lionel Messi no escatimó palabras. Lo definió como «el mejor jugador de todos los tiempos» y se autodescribió como «un hincha y un termo de Messi».
Cerró con una frase de tono combativo: «No nos den nunca muertos porque vamos a renacer desde las cenizas».
En Pulso Global, el momento importa por lo que revela del estilo Milei: un líder que no disimula la pasión, que traza puentes directos entre el carácter deportivo y la filosofía de gobierno. La remontada como metáfora del ajuste tiene lógica propia. Un país que sufrió, aguantó y convirtió en el tramo final. El mensaje al electorado es deliberado.


