MÉXICO (Pulso) — Confirmado. México fue notificado sobre una reducción en el envío de gas natural desde Estados Unidos. Cuitláhuac García llamó a esa notificación una «situación crítica».
El funcionario dijo que el país solo tiene tres días de reservas. También explicó que, si hubiera un corte, el gas saldría de los ductos que ya transportan el hidrocarburo.
La dependencia es el problema central. El propio texto señala que México depende en 75 por ciento de Estados Unidos para cubrir la demanda. Desde hace años, el país no cuenta con espacios de almacenamiento para este recurso.
En el país operan cinco terminales de gas natural licuado, propiedad de empresas privadas. Esas terminales no forman parte del SISTRANGAS.
El Programa Institucional del Cenagas 2026-2030 reconoce que cualquier reducción en la disponibilidad del gas natural impacta de forma directa sobre la economía nacional. También admite un efecto indirecto sobre el pueblo de México, por el traslado de costos a los sectores eléctricos, residenciales e industriales.
Ese mismo documento dice que el gobierno federal busca promover infraestructura de almacenamiento. La meta es contar con inventarios estratégicos operados y gestionados por el Estado. También busca reducir costos, equilibrar la demanda y aumentar la confiabilidad de las redes.
En abril de 2026, Sheinbaum dio pasos para impulsar la explotación de gas no convencional mediante el fracking. Dijo que busca disminuir la dependencia de importaciones desde Estados Unidos. También lo llamó «fracking sustentable».
La fotografía es incómoda para el aparato estatal. México consume gas, pero no ha construido la reserva necesaria para resistir un recorte externo. La vulnerabilidad queda a la vista.
Lo que está en juego no es solo energía. Es soberanía, inversión en infraestructura y seguridad para los consumidores. Sin almacenamiento, el país sigue atado al flujo de otro gobierno.