MEXICO (Pulso) — La embajada de México en Washington confirmó que el embajador Roberto Lazzeri sostuvo una reunión en el Departamento de Estado.
El encuentro se produce tras la devolución por parte de Estados Unidos de cartas enviadas por México. Las notas aludían a fallecimientos de ciudadanos mexicanos bajo custodia migratoria en el centro de detención de Adelanto, California.
Lazzeri precisó el alcance de las comunicaciones devueltas. «Se trata de una comunicación dirigida a la empresa privada que opera dicho centro», dijo según la embajada. El objetivo declarado: exhortar a esa empresa a respetar protocolos y derechos humanos.
La embajada mexicana sostuvo que la carta se emitió al amparo de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares. Indicó que ambos países son parte de dicho instrumento.
México «toma nota» de la devolución. Afirmó que las preocupaciones «han quedado formalmente planteadas por la vía diplomática», tanto en la reunión de hoy como en encuentros previos con el Departamento de Seguridad Nacional y el ICE.
El comunicado oficial cerró con una fórmula de equilibrio: «respeto a la soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración sin subordinación».
Lectura editorial. Washington devolvió las cartas. Ciudad de México las reencuadró como gestión consular ordinaria y siguió adelante. El resultado práctico es que el aparato diplomático mexicano registró formalmente sus quejas sin forzar una confrontación abierta con la administración Trump. Para el contribuyente y el empresario binacional, la estabilidad del canal diplomático importa más que la retórica. Lo que falta es transparencia sobre qué ocurrió exactamente en Adelanto y quién responde por ello.


