ARGENTINA (Pulso) — Lionel Messi jugó sus últimos 90 minutos con la Selección argentina en un amistoso ante Benín, en el Monumental.
La Albiceleste ganó 3-0. Messi marcó un gol de penal y dio dos asistencias, según las fuentes oficiales citadas en las notas.
Tras el partido, la AFA organizó los homenajes. Soledad Pastorutti cantó «Brindis» en el campo y luego se abrazó con Messi.
La interpretación fue uno de los momentos más comentados de la noche. La emoción alcanzó al capitán y a varios compañeros, entre ellos Enzo Fernández, según Semana.
Messi tomó el micrófono y habló ante el público. Dijo: «Es muy difícil para mí». También agradeció al grupo por ayudarle a «cumplir un sueño de chiquito».
Más tarde, dejó otra frase fuerte: «Voy a extrañar defender los colores de mi selección». Y remató: «No me quiero ir».
En paralelo, las redes se llenaron de memes. Infobae registró bromas sobre La Sole, el show de drones, el Papu Gómez y Nico Paz.
Entre los chistes más compartidos aparecieron referencias a la ausencia de Alejandro «Papu» Gómez, al segundo gol de Nico Paz y a una imagen de Messi con Antonela Roccuzzo y otra con la camiseta de River.
La jornada cerró con fuegos artificiales y una vuelta olímpica. El público coreó el nombre del jugador en su despedida.
La escena deja un mensaje claro para cualquier país serio: el deporte grande también exige instituciones ordenadas. La AFA convirtió una despedida en espectáculo total, pero el centro siguió siendo Messi y la camiseta.
Para el aficionado y para el mercado del entretenimiento, la noche fue redonda. Para el fútbol argentino, quedó la señal de una transición que ya empezó y que deberá sostenerse sin nostalgia excesiva ni improvisación.