VENEZUELA (Pulso) — Confirmado. Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores de Maduro, podrían enfrentar nuevas acusaciones.
Las imputaciones estarían vinculadas con la presunta tortura de estadounidenses, según funcionarios citados por las fuentes. El anuncio se espera en la corte federal de Manhattan, este jueves, después de una audiencia prevista para las 10:30 a. m.
La comparecencia de Flores estaba fijada para pedir su liberación por problemas médicos. Entre ellos, una afección cardíaca, de acuerdo con la información difundida.
El caso ya incluye acusaciones de tráfico de cocaína, narcoterrorismo y delitos con armas. Maduro y Flores niegan las acusaciones y buscan desestimar el proceso por inmunidad soberana.
Los fiscales federales objetaron ese planteo en una presentación reciente. Sostuvieron que ninguno de los dos tiene derecho a esa protección. También afirmaron que Venezuela no ha invocado esa inmunidad en su nombre.
El gobierno estadounidense señaló además que no reconoce a Maduro como jefe de Estado de Venezuela desde enero de 2019. Los fiscales lo describieron como «exfuncionarios rebeldes de un Estado antes rebelde», sin derecho a inmunidad.
La nueva carga, de confirmarse, ampliaría un expediente ya pesado y enviaría otra señal sobre el costo legal del aparato represivo venezolano. Para Washington, el caso refuerza el principio de que la impunidad no debe comprarse con discurso soberanista.
También importa para los contribuyentes y para la seguridad regional. Si los cargos avanzan, el mensaje será directo: el crimen estatal y la violencia política no quedan fuera del alcance judicial. Eso favorece el estado de derecho y castiga a quienes convierten al poder en una herramienta de abuso.