BRASIL (Pulso) — El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que la extrema derecha no volverá al poder mientras él viva. Lo dijo en un acto del Partido de los Trabajadores celebrado el viernes en Fortaleza.
«Mientras viva, la extrema derecha no volverá a gobernar este país», declaró Lula, según recoge la fuente. Añadió: «Puede vir Trump, Milei, puede venir quien sea. La única ayuda que quiero es la del pueblo».
El mandatario mencionó a Donald Trump y a Javier Milei como respaldo externo a sus adversarios. La referencia a Milei se enmarca en una crisis diplomática reciente. Hace una semana, el presidente argentino participó en un acto de campaña de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Allí, según la fuente, Milei dedicó insultos a Lula y a otras autoridades brasileñas.
En el mismo acto se confirmaron candidaturas del PT para Ceará: Elmano de Freitas como candidato a gobernador, Gabriella Aguiar como su segunda y Cid Gomes a senador.
Lula también señaló que necesita candidatos para el Senado porque «la mitad» de la Cámara Alta está «podrida», según recoge G1.
Ese mismo viernes, el gobierno brasileño rechazó la prórroga de un año de las sanciones de la «declaración de emergencia nacional» de Estados Unidos contra Brasil. El comunicado oficial calificó de «completamente descabellado» situar a Brasil como amenaza para Washington.
La fuente precisa que el anuncio llega a tres días de que Lula sea oficializado como candidato a la reelección en los comicios de octubre. Además, un magistrado de la Corte Suprema autorizó a la Policía a investigar a un hijo del presidente.
Pulso Global observa: el discurso de Lula mezcla campaña electoral con presión institucional. Invocar a Milei y Trump como amenazas externas es un recurso de movilización. El aparato estatal brasileño, mientras tanto, enfrenta señalamientos propios: investigaciones judiciales a su entorno inmediato. El libre mercado y los inversores tomarán nota de ambos frentes.


