COLOMBIA (Pulso) — Lucas González dirigirá este martes su segundo partido oficial con Atlético Nacional. El rival es Tigres, en Bogotá, por la vuelta de los playoffs de Copa BetPlay. Hora: 8:30 p.m.
El técnico llegó al cargo tras dejar al Deportes Tolima en octavos de final de la Copa Libertadores. Según sus propias palabras, Nacional era el único club capaz de moverlo: «Atlético Nacional no solo aspira a ganar la Copa Libertadores, sino que ya lo ha hecho dos veces».
González acumula poco más de 150 partidos dirigidos en su carrera. Pasó por las divisiones menores del club antes de asumir el primer equipo. Ese historial formativo fue, según él, una razón clave para que las directivas confiaran en su proceso.
Su mentor declarado es Francisco Maturana. La relación comenzó en 2021, cuando González dirigía las categorías Sub-17 y Sub-20 del club. Saber que Maturana seguía sus partidos fue, en sus palabras, «el máximo reconocimiento que puedo recibir como entrenador».
Sobre la gestión del plantel, González fue directo: «El equipo está por encima de todos. El escudo está adelante y el nombre atrás». Descartó dar titularidades garantizadas. Jugará quien mejor rinda, dependiendo del rival y las características del partido.
Comparó la exigencia de Nacional con la del Barcelona: ganar no basta. «La gente no acepta cualquier tipo de juego», afirmó. Citó el legado de René Higuita y Andrés Escobar como referencia histórica de identidad futbolística.
Nacional ostenta 18 estrellas y dos Copas Libertadores, según confirmó el propio técnico en la entrevista.
La apuesta de las directivas por un entrenador formado en casa, con menos de 200 partidos dirigidos, es una señal de gestión institucional coherente. Si el mérito y el rendimiento mandan por encima del nombre —como González promete—, el club tiene una base sólida para competir. El mercado de talentos y la Copa Libertadores dirán si la filosofía resiste la presión.


