COLOMBIA (Pulso) — Ocho clubes históricos del fútbol profesional colombiano emitieron un comunicado conjunto. Exigen reformar el modelo de distribución de los ingresos por derechos de transmisión.
Hoy, según las fuentes, los ingresos de Win Sports se dividen en partes iguales entre los 36 equipos de la A y la B. Los firmantes sostienen que ese esquema no distingue entre primera y segunda división. Tampoco reconoce rating, fidelidad de hinchadas ni inversión en plantillas e infraestructura.
Los clubes proponen un modelo mixto. Combinaría solidaridad entre instituciones con reconocimiento al desempeño deportivo. Señalan que ligas vecinas ya adoptaron ese esquema y lograron mayor inversión y mejor nivel competitivo.
La medida de presión es concreta: los ocho equipos decidieron no ceder sus derechos intangibles —escudos, marcas y activos comerciales— hasta que se definan reglas claras de reparto. La Dimayor convocó una asamblea extraordinaria para atender la situación. El nuevo ciclo de derechos cubre el periodo 2027-2030 y el proceso de adjudicación ya está en marcha.
Los clubes aclararon que no buscan afectar el desarrollo del campeonato ni el acceso de los aficionados al fútbol.
Lectura editorial. El modelo igualitario garantiza estabilidad a equipos sin impacto comercial real. Lo hace con dinero que generan, en gran parte, los clubes de mayor audiencia. Es, en esencia, un subsidio cruzado sin incentivos al rendimiento. El libre mercado aplicado al deporte premia la inversión, la competencia y el resultado: exactamente lo que los ocho grandes reclaman. La Dimayor tiene ahora la oportunidad de alinear los incentivos económicos con el mérito deportivo. Si la pierde, el fútbol colombiano seguirá perdiendo terreno frente a otras ligas de la región.


