COLOMBIA (Pulso) — La Selección Colombia cerró su gira de amistosos con victoria 2-0 sobre Perú. Néstor Lorenzo salió satisfecho por las señales que vio en 15 días de trabajo.
El técnico argentino puso el foco en los nuevos jugadores. Dijo que el grupo dio «un paso adelante» y que encontró mejores sociedades en distintos sectores del campo.
Lorenzo también señaló ajustes por corregir. Admitió que quiso más fluidez, más decisión para terminar jugadas y mayor velocidad en la circulación de la pelota.
«Exigimos un poquito mover la pelota más rápido», explicó. Según el entrenador, Colombia perdió ritmo cuando llegó a las bandas y a los tres cuartos de cancha.
También reconoció que la expulsión de un jugador peruano influyó en el desarrollo del encuentro. «Eso hay que ser sincero», afirmó.
Sobre los jugadores observados en esta fecha FIFA, Lorenzo evitó dar nombres. Dijo que el cuerpo técnico revisará entrenamientos, partidos y el rendimiento en los clubes.
El mensaje central fue la renovación. El técnico insistió en que la Selección debe integrar a experimentados y jóvenes. «La Selección es de todos», sostuvo.
Lorenzo también habló de la formación desde las categorías inferiores. Dijo que el camino pasa por construir desde abajo y citó como referencia el trabajo con Sub-15, Sub-17 y Sub-20.
La lectura es clara. Colombia necesita recambio sin perder estructura. Ese proceso exige disciplina deportiva, planificación y continuidad. No hay atajos.
También queda una señal para el fútbol colombiano y sus clubes. La base de la Selección no se improvisa. Se construye con trabajo, competencia y formación sostenida. Eso beneficia al mérito y castiga la cultura del parche.