ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) sostuvieron reuniones con el jefe de Gabinete Diego Santilli. Ambos se ausentaron anoche del acto en San Miguel de Tucumán. Alegaron «agenda previa».
Llaryora se reunió con Santilli hace un mes, sin foto oficial. La conversación duró más de una hora. Dos ministros cordobeses continuaron el encuentro. Pullaro tuvo su primer cara a cara con Santilli desde que este ingresó al gabinete.
En Huinca Renancó, Llaryora fue directo. «Se está cayendo el empleo, es muy difícil llegar a fin de mes. Hay un parate de la actividad económica que se siente y causa mucha pena», afirmó. Pidió a la dirigencia nacional evitar que «cada cuatro años cambie todo». Su vice, Myriam Prunotto, viajó a Tucumán en su lugar.
Pullaro habló en Ceres. Reclamó que los avances del agro se trasladen a «la economía doméstica». Defendió el federalismo y la devolución de recursos al interior. «Ningún país logra inversiones, trabajo y progreso sin políticas de largo plazo», señaló.
En Tucumán, el presidente Javier Milei evocó el Pacto de Mayo de julio de 2024. Recordó que apuntaba a «quitarle la bota del cuello a las provincias». Subrayó el compromiso con el equilibrio fiscal. Trece gobernadores dijeron presente: Jaldo, Sáenz, Jalil, Vidal, Zdero, Orrego, Torres, Valdés, Frigerio, Sadir, Cornejo, Figueroa y Suárez.
En desarrollo.
El mapa político es claro. Llaryora y Pullaro negocian con Santilli en privado, pero marcan distancia pública de la Casa Rosada. Sus reclamos —empleo, federalismo, recursos para el interior— son legítimos. Sin embargo, la ausencia en Tucumán tiene un costo: mientras trece gobernadores firmaban su adhesión al equilibrio fiscal, Córdoba y Santa Fe enviaron vicegobernadores. La libre empresa y la inversión que ambos dicen defender requieren precisamente las reglas de largo plazo que el Pacto de Mayo busca anclar. La ambigüedad tiene límites.


