ARGENTINA (Pulso) — Nicolás Pino habló. Lo hizo a metros de Javier Milei.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) exigió este domingo la eliminación de las retenciones «por ley y para siempre» en la apertura oficial de la Exposición Rural de Palermo. El discurso cosechó aplausos en no menos de 10 ocasiones, según la cobertura de la jornada.
«Desde el año 2002, los gobiernos han sometido al campo a un régimen confiscatorio: las retenciones», dijo Pino desde el atril. Según el dirigente, unos US$215.000 millones ingresaron al aparato estatal por ese concepto desde entonces.
La baja parcial de retenciones dispuesta por el gobierno liberó unos 6.000 millones de dólares al sector. Pino detalló el destino: «Lo reinvertimos en genética, pasturas, maquinaria y otros tipos de mejoras».
Los resultados, según el titular de la SRA, son concretos. El campo cosechó un 34% más de maíz. El girasol se duplicó: 7,5 millones de toneladas. El trigo también se duplicó y marcó un récord de 30 millones de toneladas.
En mayo pasado, Milei había anunciado una baja de retenciones para trigo y cebada, de 7,5% a 5,5%. El Ministerio de Economía sumó al día siguiente al maíz, girasol y sorgo en un cronograma gradual a partir de enero de 2027.
Pino también reclamó el fin de ingresos brutos, tasas viales sin obras y gravámenes por traslado de mercadería entre provincias. Calificó estos últimos como «aduanas internas, prohibidas por la misma Constitución Nacional».
Sobre infraestructura, alertó por el «atraso» en caminos rurales, trenes y puertos. Pidió avanzar en obras sobre la Cuenca del río Salado para prevenir inundaciones.
Milei ingresó al predio junto a Diego Santilli, Luis Caputo y Karina Milei. En el palco estuvieron Alejandro Elsztain, Horacio Marín y la senadora Patricia Bullrich, entre otros.
Esto es lo que se sabe: cada dólar devuelto al productor vuelve como inversión productiva, no como gasto burocrático. Los números de cosecha lo confirman. La pregunta que queda sobre la mesa es si el Congreso tendrá voluntad de convertir la baja gradual en eliminación definitiva. La libre empresa no necesita cronogramas; necesita certeza jurídica.


