ARGENTINA (Pulso) — El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó este sábado de una jornada organizada por la Pastoral Social de la Región Buenos Aires. El acto se realizó en el Pequeño Cottolengo de Don Orione, en Almirante Brown.
Kicillof aún no confirmó su candidatura presidencial para 2027. Aun así, el encuentro reunió a intendentes de su sello Movimiento Derecho al Futuro (MDF), obispos, jueces, rectores universitarios y representantes de la CGT y la CTA.
«En un contexto de mucha agresión y discursos vacíos, vengo a sumarme a este llamado para un diálogo plural», afirmó el gobernador. Agregó: «Es fundamental que en la Argentina volvamos a organizar nuestra sociedad en torno a la producción, al trabajo y al fortalecimiento de los lazos comunitarios».
El documento final del encuentro convoca al «diálogo social» para construir un «proyecto provincial y nacional» que haga al área metropolitana «socialmente justa». El texto cita al papa Francisco y advierte que «la política no debe someterse a la economía» ni al «paradigma eficientista de la tecnocracia».
El ministro bonaerense Gabriel Katopodis señaló «la aceleración del deterioro social que se vio en los últimos cuatro meses». Mencionó endeudamiento familiar, pluriempleo y mayor demanda de becas y comida en los barrios. La diputada Cecilia Moreau indicó que «la conducción y la línea fueron de la Iglesia».
Una fuente al tanto del encuentro remarcó «la ausencia del gobierno nacional en este tipo de tareas y la obra pública frenada». La misma fuente expresó «la esperanza de que esta situación se pueda revertir el año que viene», tras las elecciones presidenciales.
Entre los asistentes estuvieron la vicegobernadora Verónica Magario, intendentes del conurbano y representantes de la CAME.
Desde Pulso Global, el cuadro es claro. Kicillof construye su plataforma opositora bajo el techo de la Iglesia: un escudo simbólico difícil de atacar. El aparato estatal bonaerense —el más grande del país— moviliza intendentes, sindicatos y universidades públicas con recursos del contribuyente. El ajuste de Milei recorta gasto; Kicillof lo llama «deterioro social». El debate real es ese: quién paga la cuenta del Estado expandido que el kirchnerismo dejó como herencia.


