PERU (Pulso) — Lima, 28 de julio de 2026. Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú y presidió la juramentación de su gabinete ministerial. El hecho más comentado: 17 de 19 ministros son hombres.
Solo dos mujeres integran el equipo. María Seminario, administradora y exministra, asume el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Maritza Canales, ingeniera, toma el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social.
El gabinete lo encabeza Luis Galarreta, también vicepresidente de la República y figura del fujimorismo.
La directora de incidencia de Promsex, Susana Chávez, señaló en X que la composición «es predominantemente masculina», similar a los primeros gabinetes de Pedro Castillo y Dina Boluarte. Agregó, según la fuente, que Fujimori «no hizo ninguna mención a la violencia contra las mujeres» en su discurso presidencial.
La abogada Josefina Miró Quesada criticó, en la misma red, el nombramiento de Seminario al frente del Ministerio de la Mujer. Según Miró Quesada, Seminario «no tiene ninguna experiencia política, profesional ni académica en temas de género, niñez o adolescencia». Seminario fue ministra de Comercio Exterior en el gobierno de Manuel Merino, que duró cinco días en 2020.
Fujimori es la primera presidenta elegida por voto popular en la historia del Perú, dato que la propia mandataria ha subrayado en discursos previos.
Lectura de la casa. El ruido mediático sobre la composición del gabinete opaca lo que importa al país: si el equipo tiene capacidad técnica para estabilizar la economía y restaurar el orden. Perú necesita gestión, no cuotas. Que una presidenta de derecha priorice mérito sobre representación simbólica es coherente con su plataforma. El mercado y los inversionistas observarán los ministerios económicos, no el conteo de género.


