PERU (Pulso) — La exprimera dama Eliane Karp respondió este domingo a la senadora de Fuerza Popular Martha Chávez. Lo hizo en entrevista con RPP, desde Israel. El motivo: el pedido de indulto humanitario presentado a favor del expresidente Alejandro Toledo.
Chávez había recordado que Toledo se opuso durante años a indultar a Alberto Fujimori, condenado en 2009 a 25 años de prisión por violaciones a los derechos humanos.
Karp rechazó la comparación. «Escúchame, Martita. Tú te crees muy cristiana y con mucha bondad, te has olvidado que hay una enorme diferencia entre lo que hizo Alberto Fujimori y de las cosas de las cuales se acusan a mi esposo», afirmó, según la entrevista.
«Alberto Fujimori ha mandado a matar y torturar a miles. Mi esposo no ha matado nadie, no ha mandado a torturar absolutamente a nadie», añadió. Karp también sostuvo que ambos son inocentes y cuestionó las condiciones del proceso judicial.
El propio Toledo, en declaraciones previas, había condicionado cualquier excarcelación de Fujimori a un diagnóstico de cáncer terminal certificado por médicos internacionales. También advirtió sobre el impacto en víctimas de Barrios Altos, La Cantuta y El Santa.
Fujimori recuperó la libertad en diciembre de 2023, por orden del Tribunal Constitucional, pese a que la Corte Interamericana de Derechos Humanos solicitó al Estado peruano abstenerse de ejecutar esa medida.
Ahora Toledo es quien pide gracia. La ironía política no requiere subrayado. Lo que sí importa al lector de libre mercado y Estado de derecho es el principio en juego: la igualdad ante la ley no puede depender de la conveniencia del solicitante. Toledo construyó parte de su capital político oponiéndose al indulto de Fujimori. Ese antecedente pesa. La petición de hoy no lo borra; lo complica.


